De Cerca con Martín

Martín músico multinstrumentista tachirense.

La composición es una de las tareas más interesantes en la música, es un rompecabezas
de combinaciones infinitas, en este sentido, ¿Puedes imaginar lo que sería escribir y
arreglar durante un año, una canción cada día? Este es el caso de Martín, músico multi
instrumentista tachirense que ha emprendido un viaje musical que ha dado como
resultado, un concierto de 24 horas continuas interpretando su obra de 366 canciones
que denomina, Calendario musical.


Este músico y cantautor a lo largo de su carrera ha participado en proyectos como el
C4Trío y ha tocado junto grandes artistas como Óscar D’ León y María Teresa Chacín.
En el año 2016 comienza el Calendario Musical en el que resalta más de 67 ritmos y
géneros venezolanos y latinoamericanos.
Durante el año 2022, Martín, acompañado de su banda, ha girado por el país
compartiendo parte de su proyecto inédito siendo Artmónico Estudios Musicales
(Valencia) una de sus paradas.

Martín con un repertorio de 366 canciones de su autoría.


Martín comenta que la composición de sus canciones es impredecible, pueden venir
primero ideas sobre la melodía, hay días en los que primero idea la armonía y otros días
como 207 del calendario, en el que compuso un bolero titulado, Lo que puedo soñar, en
el que se presenta la melodía, armonía, ritmo y letra al mismo tiempo y la grabó al
momento. Por otro lado, Martín explica que no se cierra a un solo método de
composición y que esto le permitió mantener su ritmo de trabajo.


El proyecto Martín Inédito y su gira por el país concluyó en un concierto en su ciudad
natal en búsqueda de un Récord Guinness. Para hacer esto posible Martín compartió
tarima con diversos músicos interpretando las 366 canciones de su autoría, un evento
inédito en la historia de la música en Venezuela.

Por: Dennys Arias

Artmónico RADIO

Todos los martes, 11 am/hora de Venezuela en vivo Artmónico Radio es el nuevo espacio cultural que transmite WTCRadio.net

(Valencia, 4/2/2021) WTCRadio.net estrena en su programación a partir del martes 9 de febrero (11am/ hora de Venezuela), un nuevo espacio, Artmónico Radio, conducido por la periodista y locutora, Carolina Marín Guevara. Este es un programa dedicado al disfrute de la música y el mundo cultural, en el que la conversa íntima con los artistas invitados sumergirá al público en el universo de su creación, de las nuevas propuestas independientes, nacionales e internacionales y, así mismo, sus invitados compartirán sus estrategias de marketing y difusión.

WTCRadio.net Music & Bussines es una plataforma comunicacional con alcance global fundada en Valencia-Venezuela y ofrece radio en vivo, portal de noticias y podcasts, conducidos por especialistas en diversas áreas como, negocios, economía, salud, entretenimiento, deportes, así como noticias nacionales e internacionales. Más de cinco millones de visitantes se han conectado con esta plataforma comunicacional y responde también a la presencia de WTC en 325 de 89 países.

“Cada semana entrevistaremos a artistas venezolanos e internacionales de diversas manifestaciones del arte y compartiremos sus obras, emociones y estrategias para proyectar sus trabajos. Queremos propiciar el disfrute, el entretenimiento y diversión de calidad y lograr la conexión entre la audiencia y los artistas”, comenta Marín Guevara. Agrega que la acompaña en la producción, Valerio Del Rosario y un equipo de alta calidad profesional de la plataforma WTC que dirige el licenciado Francisco Briceño.

El primer programa tendrá como invitados a DJ Melchor, guitarrista de la agrupación caraqueña, Trabuco Contrapunto @trabucocontrapunto para conversar sobre los 23 años de esta banda y sus nuevos lanzamientos. Y desde Brasil, el músico, compositor y productor, Sibha – @sibhaoficial – multifacético artista que presenta una propuesta musical única.

Artmónico Radio se transmite en vivo todos los martes a las 11 am con retransmisiones los viernes a las 4 pm y los domingos a las 11 am (hora de Venezuela). También puedes disfrutarlo en la sección de podcast del sitio wtcradio.net así como en el portal, www.artmónico.com.


Gerardo Estrada. Batuta de Oro.

Desde Minsk, capital de Bielorrusia, donde ahora vive Gerardo Estrada Martínez, Batuta de Oro del Concurso Internacional de directores 3.0 que organiza la Escuela de Dirección de Orquesta y Banda Maestro Navarro Lara, con sede en España, y la Orquesta Sinfónica de Paraguay, nos contesta pausado, generoso, apasionado, a través de mensajes de voz y los medios de comunicación que permite la tecnología.

Este título lo obtuvo este mes de mayo y la noticia la recibió en su casa. Se emocionó tanto que agarró una gran bandera de Venezuela y la agitó por el balcón. A la contienda musical, participaron 80 directores del mundo entero. En la ceremonia de premiación, el venezolano, dirigirá un concierto de gala con la Orquesta Sinfónica Nacional de Paraguay. Este reconocimiento lo impulsa como uno de los más destacados músicos y directores del país, hecho que lleva en alto, tanto como su cargo como Primer Secretario Cultural

¿Cuáles recuerdos guardas de tu niñez y de ese especial momento que te hizo saber que serías músico? ¿Cómo se inserta Valencia en esas memorias?
En mi infancia recuerdo un hogar llena de música, mi padre fue un músico aficionado, tocaba la guitarra, el cuatro y cantaba bastante bien. En la casa nunca faltó la música. Mi hermana Tania, reunió el dinero para hacerme el mayor regalo de mi vida. Me regaló la música. Me llevó a una tienda para que yo eligiera un instrumento. Elegí el violín y desde ese instante comenzó esta historia.

Desde Caracas a Valencia era un viaje frecuente pues mi familia vive allá. Desde pequeño visitaba a mi abuelita materna, tíos y primos. Siempre había música, hacíamos música en familia y nos llenábamos el alma. Yo me llevaba el violín y los instrumentos de mi papá siempre estaban allí. De esos humildes rincones recuerdo momentos llenos de música y amor.

Desde muy pequeño sentía un gran amor por la música y por la música académica, en especial, aunque siempre fui muy abierto y tenía una mezcla loca. Si pudieran escuchar mis equipos de almacenaje notarán que predomina, la música académica, pero también la latina, popular latinoamericana, en especial la venezolana, el rock o el jazz.

¿Te imaginabas a ti mismo, o acaso jugabas a dirigir alguna orquesta?
De pequeño recuerdo que cada día iba al colegio escuchando la novena sinfonía de Antonín Dvorák, la sinfonía Nuevo Mundo. Tenía un cassette y lo escuchábamos en el carro mientras me llevaban a la escuela, cabe destacar que esa sinfonía me la sé de memoria, obviamente.

Cuando leía en las enciclopedias de mis padres, quienes aunque no son músicos profesionales como ninguno de mis familiares, si son apasionados. Y yo leía muchísimo de esa literatura, de las enciclopedias y biografías de músicos o historias de las tradiciones musicales. Y si, en las noches siendo niño me metía en el cuarto, apagaba la luz, ponía mi música e imaginaba que estaba dirigiendo una orquesta. Era un sueño que siempre tuve en mi corazón que se cumplió mucho después porque para ese momento yo era sólo un violinista ejecutante. Estudiaba violín y la percusión también pero realmente, el sueño era dirigir. Si, realmente, desde niño siempre lo soñé. Poco a poco se fue forjando, no fue un camino fácil.

¿Cuál es la banda sonora de tus recuerdos?
La banda sonora de mi vida tiene un lugar preponderante nuestra música, la música venezolana, el canto de nuestros pueblos, de nuestras raíces, eso tiene una importancia destacada en mi vida, más allá de todo.

De tus instrumentos de estudio, el violín y la percusión, tan distintos uno del otro. ¿Cómo se amalgaman, qué generan en ti cada uno?
Mi instrumento siempre ha sido el violín, lo comencé a estudiar a los tres años en el colegio Emil Friedman, en Caracas. Aunque siempre me sentí tan atraído por otros instrumentos, tenía una intuición, una cosmovisión de la orquesta y me interesaban los sonidos de cada uno.

Así un día, faltó el timpanista en la orquesta, se requería de alguien que tocara la percusión, le dije al maestro, casi en broma, que lo podía hacer. El maestro me dijo, anda y hazlo, para mí fue un shock, siendo un niño músico entiende que tocar un instrumento de percusión no es caerle a palos a una olla, ni hacer ruido, pues es un arte muy complejo. El maestro Mauricio García comenzó a guiar mis pasos. Ahora como director es una ventaja conocer perfectamente cómo puedo pedirles a los músicos el sonido que quiero. La percusión tiende a ser un mundo desconocido para algunos directores, tengo la dicha de conocer muy bien esta familia instrumental.

Que mejor amalgama, que mejor unión que la melodía del violín y el ritmo de la percusión, lo lírico y lo vibrante, así es la vida, así el mundo, los contrastes. Yo pienso que una cosa no puede estar sin la otra.

La Batuta de Oro, en esta etapa de tu carrera, ¿qué significado tiene y cuáles metas quieres superar en lo sucesivo?
Haber obtenido el primer lugar en el concurso internacional de dirección de orquesta 3.0, lograr la Batuta de oro, es un momento muy alto en mi carrera, si es que podría decirse, de gloria. Pero me digo a mí mismo, cuidado. Es tiempo de reflexión e inflexión. Se que tengo que seguir adelante. Estoy en esa reflexión con el alma llena de agradecimiento para mi país, para todos los que me han apoyado en todo el mundo, pero a la vez, sin creérmelo mucho.

Es un paso, una motivación para seguir trabajando. Las metas que vienen están relacionadas con todo lo que sea necesario para enaltecer mi patria a través de la música. Sueños e ilusiones, pero poco a poco.

Estás abriendo caminos en tu función como Primer Secretario Cultural en Bielorrusia. ¿Cuáles proyectos estás desarrollando en nombre de Venezuela?
Gracias al embajador Américo Díaz Núñez, recientemente fallecido, al presidente Hugo Chávez en su momento y ahora al presidente Nicolás Maduro, yo he podido llegar aquí como Primer Secretario Cultural y coordinador del Centro Cultural Latinoamericano Simón Bolívar. Es una maravillosa situación e inusual. En uno de los conciertos pude notar interés de la gente en nuestra cultura, nuestra música y manifestaciones.
Por medio de la cultura hemos logrado el amor de este pueblo. Grupo de música latinoamericana, Alí Primera y el grupo de danza folklórica venezolana, Sandra Rodríguez. Ambas agrupaciones están conformadas por bielorrusos y ya estuvimos en nuestro país, ellos adoran la cultura venezolana y se acercan desde el respeto y con una gran pasión. Esos son unos de los proyectos más hermosos que hemos desarrollado.
Vamos a grabar un disco con el grupo Alí Primera, además del ciclo de conferencias que estamos desarrollando sobre nuestras fiestas populares e intercambiar saberes.

¿Los músicos de nuestro país tienen verdaderas oportunidades de crecimiento, profesionalización, difusión y reconocimiento dadas las políticas culturales actuales?
EL músico realmente tiene oportunidades en Venezuela. Lo digo con franqueza al ver la realidad en otros países, por ejemplo de Europa, donde muchas orquestas las están cerrando. En Venezuela, lo contrario. Por supuesto, hay muchos aspectos a mejorar y otros por fortalecer.
Pero el venezolano tiene un talento innato para la música. Y hemos tenido oportunidades para desarrollarlo de muchas formas, incluyendo la posibilidad de profesionalizarse porque hay grandes maestros, importantes escuelas.

Realmente, lo que tenemos que mejorar todos los venezolanos es la disciplina, nuestra cultura, la responsabilidad, la constancia y seriedad con la que se toman las cosas. No vale la pena seguir alimentando ese antivalor de la viveza criolla venezolana, por el contrario, hay que fortalecer la disciplina y el trabajo. Yo creo que esa ha sido la fortaleza que le ha dado el triunfo a muchos músicos venezolanos. Que lo hagan con el corazón y con una meta fija en los resultados, y sobre todo, que no olviden de dónde vienen, sus raíces y que sepan compartir sus experiencias y formar a las nuevas generaciones.

¿Cómo ves el desarrollo de la música popular en Venezuela?, aspectos positivos alcanzados y desafíos por superar.
Esta es una pregunta muy interesante porque a pesar de ser director de orquesta y siento una gran pasión por la música académica, la música popular venezolana es mi gran debilidad, así lo he demostrado por ejemplo con mi agrupación Maraca Ensamble o fusionándola con otros géneros como con el rock, con el grupo Flowers of Quinchoncho, que era música venezolana con ese género.

La música venezolana es extremadamente rica, los extranjeros normalmente la reciben con mucho amor y respeto. Es en ese momento, cuando se comienza a pensar en las maneras de difundirla. Hay varios maestros cuyos legados hay que divulgar y preservar.

Es necesario que nos avoquemos a su difusión. Incluso nosotros tenemos una plataforma de aprecio y respeto que se ha consolidado a través de la música académica, pues bueno, hay que usarla para impulsar de igual manera la música popular venezolana. Esa herramienta deberíamos utilizar para promover nuestra música popular en el mundo.

Veo muy bien el trabajo que se ha hecho con el Centro Nacional del Disco (Cendis) desde el Ministerio del Poder Popular para la Cultura que han sacado producciones de autores de música popular, como discos de arreglos académicos de la música popular.
El cultor popular, no sólo en la música, necesita mayor atención en aspectos de seguridad social, pienso que es un aspecto que se debería abordar. De verdad pienso que vamos caminando hacia la solución. Tendríamos que ser muy mezquinos para no reconocer lo que se ha logrado.

Por Carolina Marin Guevara @carolinamaring26

Entrevista publicada en el Diario Últimas Noticias – Venezuela (agosto 2015).

Foro Chat

El sábado 25 de julio a las 3 pm vía WhatsApp se realizará el 3er forochat orgranizado por Artmónico Estudios Musicales desde Valencia, Venezuela y FullNota desde Bogotá, Colombia cuya participación es gratuita.

(Valencia, 13/7/2020) Artmónico Estudios Musicales (Venezuela) y FullNota (Colombia-Latam) se aliaron para realizar el forochat internacional “Atrae y captura a tu audiencia | Tendencias para músicos independientes”, dirigido a músicos, artistas y personas o emprendimientos ligados con la industria musical.

Carolina Marín, periodista y directora de Artmónico.com convocó al director general de FullNota.com, Melkis Obispo, para producir esta dinámica de comunicación especializada en mercadeo para el sector musical. El contenido se basa en los conceptos de atraer, capturar y enganchar a la audiencia, así mismo, fomentar la base de fans y consentirlos a través de estrategias que hará que sean fieles a los artistas.

Así mismo, Marín compartirá las tendencias de estos nuevos tiempos para que los artistas continúen presente en el gusto de sus seguidores. Este encuentro internacional se realizará vía WhatsApp y es completamente gratis, el enlace lo obtendrán los interesados en los DM de @artmonicoestudios y @fullnota_latam.

Sobre FullNota y Artmónico

FullNota es una empresa fundada hace 7 años por Melkis Obispo, músico y experto en marketing, en Venezuela ahora radicada en Colombia. Este portal www.fullnota.com, especializado en la distribución y comercialización de música en formato digital a través de tiendas streaming y descarga con mucha experiencia en estrategias de mercadeo musical empleando campañas online.

Por su parte, www.artmonico.com es una plataforma web, creada por Carolina Marín, directora-fundadora, de Artmónico Estudios Musicales, academia musical, que tiene como finalidad difundir y dar a conocer a los músicos venezolanos, productos y servicios relacionados con la industria musical del país.

Abre este enlace para unirte al grupo de WhatsApp :

https://chat.whatsapp.com/Edsi91dXCqz5fbA9RPGAZl

Periodista musical, la pasión y el oficio

«Las experiencias musicales se hacía necesario compartirlas, como el del resto de las manifestaciones del arte. Eso me permitió el periodismo»

Por Carolina Marín Guevara

@carolinamaring26

Es muy posible que el amor por la música y mi profesión como periodista hayan nacido cuando jugaba a tener un programa de radio y le pedía a mi abuela que cantara para grabarla y entrevistarla. Ella iba del folclor al tango con una gran facilidad y caracterizaba al artista que interpretaba. Más adelante, de la mano de mi papá, ir los domingos al Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela (UCV) a presenciar conciertos increíbles de la Orquesta Sinfónica Venezuela, del Orfeón Universitario, bandas de Jazz, Ópera o Zarzuelas abriría en mí un espectro musical importante.

La música estuvo presente siempre, popular de diversos géneros, esos cantantes del romance que visitaban nuestro país con frecuencia, los de la industria cultural; toda aquella negritud que nos regaló la disquera Motown Records, eran los himnos de mi tío Juan De Dios; así conocí a Las Supremas, Stevie Woonder, Los 5 de Jackson, Diana Ross, The Temptatios, Gladys Nigth and The Pips… siendo una niñita. Conviví por esos días con esa mezcolanza musical en la que nunca faltó la salsa, por su puesto, me costó más aprender a bailar que a descubrir que esa música y el latín jazz me hervían en la sangre.

Reconocí a los locutores que se especializaban en colocar la buena música, esa que sin duda me hacía reconocer una fanática y uso esa palabra porque llegó a mi vida el Rock y con una serie de grupos que nos visitaron a la cúpula del Poliedro de Caracas, hasta el Teatro Teresa Carreño pisaron ese lujo de sala que se inauguraba en la capital.

Esas experiencias musicales se hacía necesario compartirlas, como el del resto de las manifestaciones del arte. Eso me permitió el periodismo. Regresé a la UCV a meterme de lleno en sus aulas y me convirtió en Comunicadora Social. Mi tránsito por esta amable y dura profesión me llevó por muchos caminos; cultural, económico, tecnológico, radio, cine, televisión, prensa, medios digitales y lo que venga en el futuro. De alguna manera, he tenido con esta profesión una vida paralela pues siempre la música y el arte en toda su dimensión me ha acompañado.

Ahora tengo esta maravillosa oportunidad de hacer lo que amo en todas las expresiones y a través de los medios que me sean posible. Admiro y respeto a mis colegas en todas las especializaciones y fuentes periodísticas, especialmente a los que realizan un periodismo cultural de altura, inteligencia y sensibilidad.